
Quiero recordarte, pero me remuerde la sensación de que no te podré volver a olvidar nuevamente, tengo tus fotografías boca abajo, en un rincón, y, aunque al pasar las veo, no me animo a dalas vuelta.
El dolor que causa saber el lugar que ocupabas, y que nunca volverás a ocupar, esa pena insoportable que no sacia su sed, es la que me asecha en la fracción de segundo en que razono de que se trataba tu rostro.
Hoy ese lugar se llenó de pequeñas cosas sin sentido, que lo único que logran es disimularlo.
Tomo otro rumbo. Aquel que soñé contigo se ha ido en una brusca maniobra del destino, contigo…

esta prosa me ha despertado sentimientos encontrados ya que me recuerdan a una persona con quien vivi todos esos sentimientos, y aunque he rehecho mi vida con alguien mjas, no puedo evitar tener recuerdos de ella, ya que siempre formara parte de mi vida y de mi pasado.
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